Energía renovable

Guiados por los principios de responsabilidad social y espíritu pionero que siempre han identificado al Grupo Manuelita, la compañía hoy se destaca por haber incursionado en el mercado colombiano de energía desde el año 2006, con la producción y comercialización de 70 millones de litros anuales de bioetanol proveniente de la caña de azúcar en el Valle del Cauca y más recientemente 100 millones de litros anuales de biodiesel de palma en el departamento del Meta.

La participación de Manuelita en este mercado ha estado enmarcada en la política nacional de biocombustibles, cuyos objetivos son la generación de empleo rural e industrial, la estabilidad energética del país y la protección del medio ambiente mediante la reducción de emisiones efecto invernadero.


Gracias a esta política, Colombia produce hoy cerca de 678 millones de litros anuales de biodiesel de palma y bioetanol de caña, que oxigenan con mezclas de cerca del 10% respectivamente, el petrodiesel y la gasolina que consume en el país. Después de Brasil y Argentina, nuestro país es el tercer mayor productor de biocombustibles en América Latina, y existe un potencial de crecimiento significativo.


Si Colombia avanza a mezclas del 50% en el mediano plazo en el mercado interno, esto significaría aproximadamente 5.000 millones de litros adicionales de producción, 750.000 nuevas hectáreas sembradas, mas de 100.000 nuevos empleos directos agrícolas e industriales, y la reducción de 14 millones de toneladas anuales de emisiones efecto invernadero. Lo anterior, sin tener en cuenta el potencial del mercado de exportación. En el año 2015, se estima que la demanda mundial de biocombustibles alcanzará 153.000 millones de litros, un crecimiento del 10% anual sobre el consumo actual.


Este crecimiento puede lograrse a través de la protección de la seguridad alimentaria de los colombianos, gracias a la amplia frontera agrícola del país. Y se puede realizar de manera sostenible, impulsando el bienestar social de las comunidades rurales y generando un impacto favorable en el medio ambiente. Ese es el enfoque de Manuelita en su reciente incursión en la producción de energías renovables.


El bioetanol de caña y el biodiesel de palma que produce Manuelita generan una reducción neta en la emisión de gases efecto invernadero de más del 50% y el 35%, respectivamente, comparados con los combustibles fósiles. Adicionalmente, los procesos industriales para su elaboración son altamente eficientes energéticamente, utilizando como fuente de energía la biomasa de la caña y la palma, con el potencial de generar energía eléctrica excedentaria para su comercialización. Manuelita implementa prácticas agrícolas orientadas a la reducción del consumo y protección de las fuentes de agua, la mayor utilización de fertilizantes orgánicos, y la sostenibilidad de los suelos.